334. San Juan, modelo de vida para todos los amantes de mi Sagrado Corazón
17 de Julio de 2013 (2:35 p.m.)
A ti te he llamado para que repares las injurias a mi agonizante Corazón. Muchas almas impías azotan cruelmente mi Cuerpo Santísimo, me han crucificado de nuevo; por eso, necesito almas víctimas, pequeños pararrayos en la tierra; permíteme crucificarte en el madero de la cruz, ayúdame a cargar con su peso extenuante. Me encuentro fatigado, me hallo sediento de almas; almas que en el Sagrario me den a beber un vaso de agua refrescante.
Mi Sagrado Corazón no es amado ni adorado por todos los hombres; colabora conmigo en mi obra redentora; ayúdame a reavivar en las almas la devoción a mi Sagrado Corazón y hazme guardia de honor en el Santísimo Sacramento del altar; guardia de honor como lo hizo mi Madre María y mi fiel discípulo Juan. Acompáñame en la soledad de mi Sagrario, adora la Sangre preciosa que brota de mis sagradas llagas y embriágate de amor; esmérate en prodigarme ternura y en corresponder con gratitud y generosidad al ruego que te hago en este día.
San Juan, mi discípulo amado, fue un adorador de mi Sagrado Corazón; al recostar su cabeza en mi pecho santo los latidos de mi Divino Corazón le sumergían en éxtasis, en contemplación profunda; no quería apartarse de mi lado, porque su amor por Mí era un amor puro, decidido, nada le ataba; caminaba en libertad, impulsado en dar gloria y honra a mi Santo Nombre. San Juan, mi discípulo amado, ha de ser modelo de vida para todos los amantes de mi Sagrado Corazón.
FUENTE: DIARIO ESPIRITUAL AÑO 2013 de la Comunidad de Siervos Reparadores.
