33 . La Comunión es un momento sublime, celestial
3 de Febrero de 2014. Después de comulgar.
Este es el momento en que me has permitido descender a lo profundo de tu corazón; tenía frío, busqué en distintos lugares, en distintas almas.
Pero, ¿ qué encontré? Dureza, renuencia a mi amor. ¿Qué encontré? Inmundicias, pecados. Este es el momento en que mi Corazón Eucarístico se fusiona de amor con tu corazón, dos corazones que laten a la par, dos corazones que se manifiestan el uno al otro amor. Has de saber que cuando desciendo a un corazón puro, corazón con olor a santidad, con fragancia de ángeles, Yo lo embellezco aún más, derramo efusión de gracia.
Has de saber que este es un momento sublime, celestial, por eso ansía cada vez más comer de mi cuerpo, beber de mi sangre; ansía cada vez más parecerte del todo a Mí; ansía cada vez más abrazar mi cruz, consolar mi Corazón y reparar por tus pecados.
Ansía siempre recibirme, deleitarte en mi compañía; pero antes de acercarte a comulgar, limpia y purifica tu alma, haz algunos actos de amor y acércate, que descenderé con toda majestuosidad e imponencia; pero lo haré delicadamente, quizás llorarás de amor, quizás tu espíritu se elevará hacia el Cielo y después desearás ser santo.
Tu corazón, después de comulgar, se asemeja a un relicario de oro; contiene el mayor de los tesoros, tesoro que no tiene precio; tu corazón se asemeja a un Sagrario vivo, alábame y glorifícame, camina en dirección hacia mi Luz Divina y deja que sea Yo quien obre en ti y haga de ti una obra magna de amor.

FUENTE: DIARIO ESPIRITUAL AÑO 2014 de la Comunidad de Siervos Reparadores.
