61 . Hoy, desbórdate de amor por Mí
1 de Marzo de 2014

Hijo, quería verte de rodillas en mi presencia eucarística; quería sentirte cercano a Mí, porque mi mirada paternal siempre ha estado puesta sobre ti.
Dime, desde lo profundo de tu corazón, que me necesitas, que soy la única razón de tu existir; dime, desde lo profundo de tu corazón, que sin Mí tu vida carecería de sentido.
En este día, deja que aplique en tu corazón algunas gotas de mi sangre preciosa. Qué obra pretendo hacer en ti? Una obra perfecta, una obra finamente tallada, pulida por mis manos; quiero limpiar tu alma, darle brillo a tu espíritu.
Hoy, desbórdate de amor por Mí; me he quedado en todos los Sagrarios de la tierra, soy el eterno presente en la Hostia Consagrada; pero también soy el eterno olvidado, porque muy pocas almas vienen a visitarme, muy pocas almas me rinden gloria, honor.
Aprovechando la quietud de tu corazón, el silencio que es más elocuente que la palabra, quiero mostrarte el camino de rosas que debes andar; pero también, camino con algunas espinas. Si quieres ser salvo, vive mi Evangelio; si quieres ser salvo, sé constante en la vida sacramental, alimenta tu espíritu con la oración, con la mortificación, con la penitencia; si quieres ser salvo, camina siempre por la senda angosta y pedregosa que te adentra al Cielo; si quieres ser salvo, aléjate de las cosas del mundo, jamás te comportes como los paganos; si quieres ser salvo, deja que mi Madre, María, te tome de tus manos y te conduzca por el atajo que te lleva al encuentro personal Conmigo.
FUENTE: DIARIO ESPIRITUAL AÑO 2014 de la Comunidad de Siervos Reparadores.
