01. Evangelio del día
Lectura del santo evangelio según san Mateo, 18, 1-5. 10
En aquel tiempo se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron:
"¿Quién es el más importante en el reino de los cielos?".
Él llamó a un niño, lo puso en medio y dijo:
"Os aseguro que, si no volvéis a ser como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Por tanto, el que se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el reino de los cielos. El que acoge a un niño como éste en mi Nombre me acoge a Mí. Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles están viendo siempre en el Cielo el rostro de mi Padre celestial".
Palabra del Señor
02. Homilía del día
03. Reflexión personal
Entiendo que ser niño, no es bajar en estatura o edad, ser niño es tener la pureza de corazón, sentirse necesitado de nuestro Padre Dios, sabedor de que Él nos ama y nos cuida.
04. La Hora de María
166. Desaférrate de ti mismo
Alma reparadora recuerda siempre que tienes como misión la salvación de las almas, por lo tanto en tu corazón no se puede anidar ningún pecado, debes estar atenta ante las insinuaciones del demonio, tú debes oler a santidad. Jesús ha de ser para ti el único amor de tu vida, debes pensar en Él las veinticuatro horas del día, aun en medio de tus ocupaciones diarias; interiormente puedes rezar jaculatorias que eleven tu espíritu al Cielo, no puedes descuidar tus obligaciones de estado.
Déjame arrancar de raíz aquellas cosas que aún hay en ti y le desagradan al Sagrado Corazón de mi Divino Hijo. Necesito apertura en ti, una total disponibilidad para que te dejes transformar.
Entrégale a Jesús y entrega en mis virginales manos tus preocupaciones, el temor que hay en ti al futuro, los apegos que te impiden ser plenamente libre, el temor a sufrir alguna enfermedad. Hoy quiero decirte que como mi esclavo de amor jamás me separaré de ti y en tus momentos de mayor sufrimiento más cerca de ti me sentirás.
Desaférrate de ti mismo, la gloria de Dios debe brillar en ti; no rasgues tus vestiduras, rasga más bien tu corazón y haz penitencia por tu conversión y la conversión de los pecadores.
Fuente: La Hora de María, Comunidad de Siervos Reparadores.
05. Bajo tu amparo

Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
06. Para meditar
Mamá, ayúdame a entregar a nuestro Señor y a ti en tus virginales manos, todas mis preocupaciones, para que Jesús sea mi único amor y así poder tener una disponibilidad total de mi espíritu, para buscar sobre todo el Reino de Dios.


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