243. Estoy ávido de almas reparadoras
4 de noviembre de 2014 .

Agustín, escribe para el Diario Espiritual; este es el medio para hablarles, al corazón, a todos mis hijos; tú solo eres un pequeño rayo de luz en la tierra, por eso préstame tus manos y pon por escrito mis palabras.
El mundo debe volver a Mí, debe reparar por sus pecados, debe someterse al dulce imperio del reinado de mi Sagrado Corazón.
Estoy ávido de almas reparadoras, porque los pecados de los hombres han taladrado de nuevo mis manos y mis pies; mi Corazón agoniza porque el amor no es amado.
FUENTE: DIARIO ESPIRITUAL AÑO 2014 de la Comunidad de Siervos Reparadores
