140. Evita toda angustia, toda preocupación
31 de mayo de 2014. Visitación de la Santísima Virgen María

Hijo, evita toda angustia, toda preocupación.
¿Por qué temer? ¿Por qué pensar en cosas que aún no te han llegado? ¿Acaso no te basta mi presencia? ¿Acaso te parece poco mi auxilio divino?
¿Acaso carecen de importancia las promesas que te he dejado a ti y a toda la humanidad en mis Sagradas Escrituras? Vivo y resido en todos los Sagrarios del mundo entero; sumérgete, más bien, en lo profundo de mi Sagrado Corazón y descansa en Mí; no pienses en lo malo, piensa en lo bueno, piensa en el gran amor que te tengo, la gran Misericordia que he tenido contigo siendo tan pecador. Medita, más bien, en mi Palabra, en mis misterios divinos.
Confía en Mí, el demonio te hace divagar en pensamientos que no tienen sentido ni razón de ser; el demonio lo único que busca es turbarte, robarse la paz que he depositado en ti; el demonio lo que busca es confundirte, lanzarte al abismo, al precipicio del cual jamás hay salida. Confía en Mí, soy el Divino Maestro que te he llamado, te ha matriculado en la escuela de su Divino Corazón.
Confía en Mí, no me ates ni me amarres con tus preocupaciones inútiles; deja que actúe en ti como quiera, deja que sea Yo quien te muestre los caminos que debes andar, deja que sea Yo quien disponga de todo lo que tú eres; deja que sea Yo quien te dé consuelo, serenidad, que ninguna criatura podrá propiciarte.
Ora, la oración te animará a proseguir el camino, aun en medio de tus luchas, de tu cansancio; ora, la oración es el remedio y cura para todos los males del alma y del cuerpo; ora, la oración te fortalecerá para que el enemigo no te haga daño, no te destruya.
FUENTE: DIARIO ESPIRITUAL AÑO 2014 de la Comunidad de Siervos Reparadores.
