137. Te pido que seas alma de profunda oración
28 de mayo de 2014.

Hijo mío, te pido que seas alma de profunda oración, alma que se deleite en un encuentro de amor a solas Conmigo; alma que siente la necesidad de sustraerse de las cosas del mundo, para pasar a un coloquio, a un idilio de Amor Divino; la vida interior es necesaria para alcanzar la perfección y la virtud, la vida interior es fundamental para que el alma me descubra, me conozca; para que el alma profundice en los grandes misterios de amor que solo suelo revelar a los sencillos, a los pequeños, a las almas que creen en Mi sin haberme visto; a las almas que no necesitan llevarme a un laboratorio y, bajo experimentos químicos o físicos, descubrir si verdaderamente mi Sagrado Corazón late en los Sagrarios de la tierra.
La vida interior lleva al alma por un camino de ascesis; es decir, un camino de renuncia, penitencia; un camino de cruz. Y tú, como alma reparadora, como alma reparadora de mi Augusto Sacramento, no estás exento de andar por el camino angosto y pedregoso que te conduce al Cielo.
Hoy quiero que me mires a los ojos y con tu mirada puesta en Mí, pregúntate si en verdad eres alma de profunda oración, si amas el silencio, si el silencio es para ti una excusa santa para poder escucharme. Como alma reparadora te invito a que me descubras; hoy me dejaré ver por ti y me mostraré en toda dimensión y plenitud.
FUENTE: DIARIO ESPIRITUAL AÑO 2014 de la Comunidad de Siervos Reparadores.
