169. Exígete a ti mismo porque puedes dar mucho
10 de julio de 2014.

Prepara tu corazón, para que recibas todas las gracias divinas que estoy presto a derramar sobre ti, pero es necesario que conserves el espíritu de recogimiento; tus oídos han de estar abiertos a la voz del Divino Maestro que te ha llamado, a la voz del Divino Maestro de sandalias desgastadas que ha lanzado las redes vivas en alta mar y te ha atrapado, porque quiero que seas pescador de hombres.
Necesito almas reparadoras que mengüen mi soledad en el Santísimo Sacramento; necesito víctimas de mi Sagrado Corazón que se hagan holocaustos de amor y ofrenda por la salvación de todas las almas.
Prepara tu corazón por medio de la oración, para que este desierto de amor en mi Sagrado Corazón, marque pautas en tu vida y te lleve a caminar de acuerdo a mi Divina Voluntad.
He sido Yo quien te ha traído a este desierto de amor; porque necesitas estar solo, necesitas de un encuentro de Corazón a corazón Conmigo. Y para que este desierto de amor, en mi Sagrado Corazón, produzca frutos abundantes en ti, prepara tu corazón por medio de la oración.
Desconéctate del mundo, porque tu espíritu debe estar abierto a mi acción divina, tu espíritu debe estar dispuesto a recibirme como al dulce huésped del alma. Déjame invadir todo tu ser con los rayos de mi luz, déjame poseerte en plenitud; porque ya no te perteneces, eres mi propiedad, por lo tanto, entrégame tu voluntad para Yo actuar en ti como quiera.
En este desierto de amor en mi Sagrado Corazón, debes tomar nota de cada una de mis lecciones de amor.
Lo único que busco en ti es la santidad, perfección en la virtud; lo único que busco en ti es que te alejes por completo de las cosas del mundo y te comportes como si fueras un ángel descendido del Cielo a la tierra.
En este desierto de amor en mi Sagrado Corazón, te encontrarás Conmigo; mi presencia celestial sobreabundará en ti, los latidos de mi Sagrado Corazón sumergirán tu espíritu en contemplación, tus sentidos quedarán abismados de amor; sentirás gozo, dicha de encontrarte Conmigo en la soledad del Sagrario.
En este desierto de amor en mi Sagrado Corazón, haz por escrito algunos compromisos que debes cumplir al pie de la letra. Exígete a ti mismo porque puedes dar mucho.
FUENTE: DIARIO ESPIRITUAL AÑO 2014 de la Comunidad de Siervos Reparadores.
