231. La sagrada Comunión es un misterio de amor que te exige pureza de corazón para recibirme
11 de Octubre de 2014. Desierto de amor en el Sagrado Corazón de Jesús

Entra en mi Santo Tabernáculo, porque el Divino Maestro te espera para derramar en tu corazón efusión de gracia, derroche de amor.
El Divino Maestro te espera para enseñarte la ciencia sublime, que hará de ti alma reparadora; apóstol que debe estar bien formado en los asuntos del Cielo, apóstol que lleve una vida espiritual de profunda oración y de sacrificio, apóstol que viva alejado totalmente de las cosas del mundo; porque su corazón me pertenece como ofrenda de amor.
Hoy quiero hablarte de las debidas disposiciones que debe tener tu alma para recibirme, porque la Sagrada Comunión es un misterio de amor que te exige pureza de corazón, por eso antes de comulgar prepara tu alma con actos de amor, de fe y de esperanza; porque el Rey, descendido del Cielo, tomará tu corazón como su trono; trono que debe permanecer siempre limpio, dispuesto a recibir al Rey de reyes, al Señor de señores.
Antes de comulgar pídeme perdón por tus pecados, medita en el gran misterio que está por descubrirse ante tus ojos. Examina tu conciencia y fíjate bien si tu alma está enteramente pura y limpia; porque quien come de mi cuerpo y bebe de mi sangre indignamente, está comiendo y bebiendo su propia condenación; nada manchado debe haber dentro de ti. El alimento que recibirás te dará salvación y vida eterna, el alimento que comerás te unirá a Mí y Yo me uniré a ti.
Si descubres que hay algo en tu corazón que me disguste y me lleve a derramar lágrimas de dolor por ti, corre de inmediato y búscame en el tribunal de mi Divina Misericordia, que allí te perdonaré, te absolveré de toda culpa, lavaré tus delitos y pecados en las fuentes de agua viva.
Una vez reconciliado Conmigo, por medio del Sacramento de la Confesión, haz algunos actos de reparación y comulga tranquilamente, esperanzado y confiado que una luz sobrenatural cubrirá tu alma y que mi paz extasiará de amor tus sentidos, elevando tu espíritu al gozo y delicias del Cielo; porque mi Sagrado Corazón se ha unido a tu corazón produciéndose una fusión de amor.
FUENTE: DIARIO ESPIRITUAL AÑO 2014 de la Comunidad de Siervos Reparadores
