238. Necesito almas que amen, reparen y se inmolen
19 de octubre de 2014

Agustín, necesito almas que amen, que reparen y se inmolen.
Necesito almas que respondan generosamente a mi llamamiento divino; el mundo está cubierto por una ola de oscuridad, los hombres hieren cada vez más mi Corazón.
Necesito almas que me acompañen en la soledad de mi tabernáculo, porque tengo sed de ser amado y adorado por todos los hombres en el Santísimo Sacramento.
Necesito almas que emprendan cruzadas de reparación; porque mi Sagrado Corazón es traspasado por lanzas de ingratitud, ya que los hombres no saben acogerse a mi Divina Misericordia.
Necesito almas que se consagren a mi Sagrado Corazón y contribuyan al reinado de mi Divina Voluntad en toda criatura.
Necesito almas sedientas del agua viva, que brota de las fuentes de mi Divino Corazón; almas que testimonien con su vida y sean pequeños rayos de luz del Cielo en la tierra.
FUENTE: DIARIO ESPIRITUAL AÑO 2014 de la Comunidad de Siervos Reparadores
