3. Desbócate de amor por el Señor
Mi Inmaculado Corazón se derrite de amor por ti y no puedo dejar de minarte. Veo que sientes en tu interior el gran deseo de agradar a Dios, de escalar peldaños en la santidad y de acercarte cada vez más a Jesús: mi dulce y tierno encanto; el Hijo de Dios que llevé en mis entrañas virginales por nueve meses, y le vi nacer y crecer. Su sabiduría divina me cautivaba cada vez más; la mansedumbre y humildad de su Sagrado Corazón me fascinaban.
Fui testigo de obras maravillosas; tú podrás verificar el poder de intercesión que tengo ante Jesús, solo ten fe y cree en los milagros.
Desbócate de amor por el Señor, adóralo y acéptalo como el Rey de tu vida y lánzate al océano infinito de su Misericordia.
Yo abogaré por ti ante el trono de Dios, le clamaré su compasión y le pediré que te bendiga abundantemente, porque eres el hijo de la Madre de Dios y jamás abandono a los que me aman.
ORACIÓN: Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita. Amén
FUENTE: LA HORA DE MARÍA de la Comunidad de Siervos Reparadores

