7. Renuncia a los criterios del mundo y permanece bajo la sombra de Dios
Te ha llegado el momento de vivir muy en serio mis consejos maternales y de beber hasta el fondo de mi sabiduría divina. Debes aprender a cosechar virtudes para que, después, recojas abundantemente la siega. Debes renunciar a los criterios del mundo y permanecer bajo la sombra de Dios.
Medita en las grandezas que Dios ha otorgado a la Reina de los cielos y de la tierra, y enfervoriza en el amor mariano a tus hermanos, a tu familia y al mundo entero. Ya es hora de que te muestres frente a los ojos de los hombres como un verdadero esclavo e hijo de María, encadenado tiernamente a mi Inmaculado Corazón.
Esta es la Hora de María, hora en que te entrego mi Inmaculado Corazón como tu refugio; hora para que hagas un examen de conciencia minucioso y si descubres que en algo has ofendido a Jesús, reconcíliate con Él a través del sacramento de la confesión.
Esta es la Hora de María y no te dejaré ir con tus manos vacías; serás testigo de las grandes hazañas y proezas de Dios. Como Madre, mediaré ante el Divino Mediador.
Mi oración:
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén
FUENTE: LA HORA DE MARÍA de la Comunidad de Siervos Reparadores

