276. En este día te pido que ames y repares mi Corazón
24 de diciembre de 2014 .

Hijo, mírame, quiero hablarte; este es el día para que repares; lamentablemente mi Sagrado Corazón será herido, cruelmente maltratado.
Qué ironía, los hombres deberían preparar sus corazones para mi nacimiento por medio de la oración; deberían estar postrados o de rodillas en el Sagrario, elevando cánticos de adoración o de alabanza; porque pronto el Hijo de Dios nacerá en un humilde pesebre de Belén para traer al mundo paz y alegría, pero hacen todo lo contrario; sus corazones parecen témpanos de hielo, el mundo los tiene absortos en un falso ilusionismo, cuando todo pasa; el placer y la supuesta felicidad son como estrellas fugaces que aparecen y luego se pierden en la inmensidad del firmamento.
En este día te pido que ames y repares mi Corazón, quédate junto a Mí en el santo tabernáculo, sana mis heridas con el ungüento de tu oración.
Agustín, continúa prestándome tus manos para poner por escrito mis palabras, porque es urgente despertar a la humanidad de su letargo espiritual; el mundo debe comprender que estoy vivo, que mi Corazón palpita en la Sagrado Hostia; que este es el tiempo en que mi Sagrado Corazón quiere instaurar su dulce imperio en el corazón de todos los hombres.
FUENTE: DIARIO ESPIRITUAL AÑO 2014 de la Comunidad de Siervos Reparadores
