272. Este Diario Espiritual quitará velos de oscuridad a muchos de mis hijos
19 de diciembre de 2014 .

Hoy quiero abrazarte, estrecharte en mi pecho santo; tan solo espero recibir de ti algunos actos de adoración y de reparación, tan solo espero recibir de ti amor desbordado por mi misterio Eucarístico. Déjame entrar en tu corazón para llenar tus vacíos, para sanar los recuerdos tristes de tu pasado, para llevarme tus enfermedades y para regalarte un nuevo corazón; corazón que sólo sepa amar y perdonar en extremo.
Déjame ser el piloto y conductor de tu vida, no caerás al vacío, no naufragarás.
Mírame a los ojos, sondearé y escrutaré tu alma, mi luz divina transverberará tu corazón de lado a lado para que tu amor por Mí sea un amor perfecto, para que te entregues a Mí sin condiciones, sin reserva.
Cuánto esperaba este momento, cuánto deseaba hablarte al corazón, verte de rodillas en mi presencia eucarística y te unieras a la oración y la alabanza de los santos ángeles; cuánto deseaba que me regalaras parte de tu tiempo.
Tu oración ha de ser una oración generosa; olvídate de tus necesidades, pide por todos los que sufren, por todos los que han llegado a ti y te han pedido que reces por ellos.
Hijo, ten en cuenta que mis palabras no solamente van dirigidas a ti sino a todas las almas que, con espíritu de fe, meditan en mis lecciones de amor.
Este Diario Espiritual quitará velos de oscuridad a muchos de mis hijos, servirá como medicina a los enfermos del cuerpo y de alma.
Continúa tu camino, necesito que muchas almas conozcan de Mí y se acerquen a Mí, no por temor sino por amor.
FUENTE: DIARIO ESPIRITUAL AÑO 2014 de la Comunidad de Siervos Reparadores
