15. Alaba a Dios por la majestuosidad de sus obras
Apóstol de mi Inmaculado Corazón, jamás pierdas el impulso de amar a Dios, de adorarlo y de glorificarlo con una vida de santidad. Jamás te olvides de la Hora de María, porque en cada uno de nuestros encuentros de amor, el Señor obrará en ti grandes maravillas y Yo, como tierna Madre, te instruiré con mi sabiduría divina, para que no fracases en tus proyectos, para que encuentres la felicidad solo en Dios.Alaba a Dios por la majestuosidad de sus obras; ha embellecido el Cielo para ti, ha pintado de colores la naturaleza para que te recrees, me ha enviado a ti como medio de salvación.
Quiero dejar en ti un bello recuerdo. Cuando un alma y un corazón han sido tocados por mis manos, reciben la gracia abundante de Dios. Olvídate del tiempo y del espacio, el cielo se ha juntado con la tierra. María, la mujer vestida de sol, está frente a ti embelleciéndote e irradiando con su luz celestial todo tu interior. María, estrella de la evangelización, te pide proclamar la Buena Nueva a toda criatura.
Alma reparadora, entrégame tu corazón para Yo escribir con letras de oro, los dulces nombres de Jesús, María y José, y que de esta manera, formes parte de un triángulo de amor.
Mi oración:
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén
FUENTE: LA HORA DE MARÍA de la Comunidad de Siervos Reparadores

