14. En la Hora de María, reza el Rosario y embriágate por mis palabras
Apostal de mi Inmaculado Corazón, no dejes que la inconstancia estropee los planes de Dios, conoces las grandes promesas de amor de esta Hora de Maria Sé que no te dejarás ganar la batalla por Satanás, no permitirás que interfiera en nuestro encuentro, darás primacía a la oración en nuestro día y hora convenida; porque crees que mis palabras son ciertas y descendidas desde lo alto, crees en el poder que se me ha otorgado. Y el amor por la humilde esclava del Señor se ha despertado en ti, buscas la manera de agradarme y de tributarme algunos homenajes.
En la Hora de María me puedes demostrar tu verdadero amor rezando el Rosario y dejándote embriagar por mis palabras.
En la Hora de María podrás homenajearme, porque, de mi parte, ten la certeza que recibirás mi amor, mi protección y mi eterna compañía.
En la Hora de María, un canal de gracia y de misericordia se abrirá para ti; recibiré las intenciones de tu corazón y las presentaré a Jesús.
En un hijo de María la gracia de Dios siempre permanecerá, porque Yo lo sostendré de mis manos y lo conduciré a la patria celestial. Un hijo de María ha encontrado en el rezo del Rosario una fuente incesante de bendición; le acerca más a Mí, porque es mi oración predilecta.
Mi oración:
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén
FUENTE: LA HORA DE MARÍA de la Comunidad de Siervos Reparadores

