21. Sé perseverante a la Hora de María

Déjate amar por Mí, olvídate de los momentos difíciles que hayas vivido en este día y aprovecha este encuentro de amor, porque la Madre de Dios ha venido a ti a enriquecerte con los tesoros del Cielo. Sé fiel y perseverante a la Hora de María. No dejes que ninguna persona o alguna situación imprevista te arrebate esta gracia sobrenatural, que es la hora de mi gran manifestación maternal para todos los hombres. Esta es la hora en la que, del Cielo, lloverán gracias divinas.
Hoy te invito a amar a Dios sobre todas las cosas, a doblegar tu voluntad a su Divina Voluntad y a concederle el primer lugar en tu vida. Si verdaderamente amas a Dios, vive sus mandamientos y toma las Sagradas Escrituras como áncora de salvación; si verdaderamente amas a Dios, ama al prójimo y evita ofenderle. Tu corazón arde en el celo por glorificarlo y alabarlo, tu mente se mantiene ocupada en todos los asuntos del Cielo.
El amor a Dios se debe reflejar en ti con un cambio de conducta, porque el hombre viejo muere definitivamente y nace en ti el hombre espiritual.
Alma reparadora, entrégame tus aflicciones, para ser tu alegría y tu consuelo. Entrégame tus enfermedades, para ser tu salud y el remedio a tus males.
Mi oración:
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén
FUENTE: LA HORA DE MARÍA de la Comunidad de Siervos Reparadores
