110. Clamé al Señor y me escuchó
20 de abril de 2014.

[Horas antes de la Vigilia Pascual experimenté un gran sufrimiento, una agonía interior que lentamente me iba desmoronando. Entré en turbación de espíritu, sentía un dolor, un dolor en el alma que me llevó a derramar muchas lágrimas; clamé a Jesús que tuviese misericordia de mi; que su amor fuera desbordado sobre mi miseria y mi nada; clamé al Señor y me escuchó. Después de haber participado del Santo Sacrificio de la Misa, la paz volvió a mi corazón, la alegría invadió todo mi ser; y hoy te doy gracias Señor, porque me has hecho partícipe de tu tristeza, de tu desolación; hoy te doy gracias Señor, porque has resucitado, has extendido el manto de tu Misericordia Divina sobre mi.]
FUENTE: DIARIO ESPIRITUAL AÑO 2014 de la Comunidad de Siervos Reparadores.
