97 .Judas no experimentó mi Amor, mi Misericordia
16 de abril de 2014. Miércoles Santo

Hijo, me has permitido, en este día, entrar en lo profundo de tu corazón, sentir el fuego de tu amor por Mí, descansar y sentir alivio en mi sufrimiento. Prepara tu mente, tu alma y tu corazón para mi lección de amor, hoy Miércoles Santo.
¿Qué busco en cada una de almas reparadoras? santidad, conversión perfecta y transformante, vida coherente con mi Evangelio, con mi Palabra.
¿Qué busco en cada una de almas reparadoras? deseo ardiente de dejarlo todo por Mí, de adorar mi presencia Eucarística en todos los Sagrarios de la tierra, confianza excesiva en mi Divina Misericordia, abandono absoluto en Mí, cumplimiento perfecto con mi Divina Voluntad.
¿Qué busco en todas las almas reparadoras? apertura para recibir mi gracia, docilidad a la acción del Espíritu Santo.
Agustín, no temas en escribir todas las palabras que te hablo al corazón; eres lápiz desgastado entre mis manos, por lo tanto, cumple con tu misión. Este Diario Espiritual es el regalo que quiero hacer a todos los devotos de mi Sagrado Corazón.
No puedo permitir que esta gran devoción, que llevará a la salvación a infinidad de almas, sea guardada en gavetas oxidadas y empolvadas, por eso te he elegido, para que la propagues; eso sí, escóndete siempre en la herida abierta de mi costado para que así, pases desapercibido frente a las miradas curiosas de los hombres.
En este instante, olvídate de tus preocupaciones, postra a los pies de mi santa cruz tus miedos, tu ansiedad desmedida y tu afán de querer solucionar todo en un santiamén. Soy Yo el que obra en ti, soy Yo el que actúo en todos los hombres que se mueven de acuerdo a mi Divina Voluntad. Por eso, no te angusties más, a cada día le basta su propio afán.
Hoy, serena tu corazón, descansa en Mí y escribe sin omitir ningún detalle, porque este Diario Espiritual servirá de instrumento de conversión y salvación para muchos de mis hijos; y una vez tu misión en la tierra haya culminado, le seguiré hablando a toda la humanidad por medio de este Diario Espiritual; seguiré exhortando a todos mis hijos, y les seguiré mostrando el camino angosto y escarpado que lleva al Cielo.
Piensa solo en rendirme honor y gloria; no pienses tanto en el qué dirán los hombres de ti.
FUENTE: DIARIO ESPIRITUAL AÑO 2014 de la Comunidad de Siervos Reparadores.
