98 . Judas siendo mi apóstol no abrió su corazón para recibir mi Gracia Divina
16 de abril de 2014. Miércoles Santo

Judas siendo mi apóstol no abrió su corazón para recibir mi Gracia Divina. Judas no aprendió a conocerme, permaneciendo a mi lado, estuvo distante de Mí, mis palabras no produjeron eco en su corazón, chocaban con la dureza de su corazón, caían al vacío, no producían transformación en todo su ser, porque lamentablemente su pensamiento y su mirada, estaban puestos en otros intereses: en los bienes materiales que perecen, finiquitan y mueren. Judas no experimentó mi Amor, mi Misericordia.
Y tú, que eres alma reparadora, ¿ cuáles son los máximos intereses en tu vida? ¿Será que te afanas más en construir tu propia casa en la tierra? Porque, si vives mi Evangelio, encarnas mi Palabra, si haces obras de caridad, vives las obras de misericordia corporales y espirituales, te harás acreedor a una gran mansión en el Reino de los cielos.
Como alma reparadora no espero mucho de ti, lo espero todo, absolutamente todo; espero que trabajes arduamente en adquirir una de las moradas del Reino de los Cielos.
Ten cuidado de no hacer lo que hizo Judas, permaneció a mi lado, pero no me conoció, no descubrió que Yo era el Hijo de Dios, el Rey del más alto linaje, que no buscaba abolir la ley sino perfeccionarla. Ten cuidado, vigila y ora para que Satanás no te arrastre a las profundidades del infierno como lo hizo con Judas Iscariote. Este discípulo fue testigo de muchos milagros, pudo ver las muchedumbres que me seguían; fue testigo de conversiones numerosas y sanaciones del cuerpo y del alma, pero su corazón estaba totalmente cerrado para recibir mi Amor y experimentar mi Misericordia.
En este día, no tengas ningún reparo en pedirme perdón si consideras que en ti hay características que te asemejan a Judas.
Hoy, hay muchos Judas que me venden por buscar un gozo pasajero, una alegría de momento y, después, ¿ qué queda? Vacío, amargura, sinsabor.
Hoy, hay muchos Judas que buscan llenar la bolsa de su corazón con la vanagloria, la fama, el prestigio y el poder; aparentemente me siguen, caminan tras de Mí; de momento, algunas predicaciones les toca el corazón, hasta derraman algunas lágrimas, y después el mundo los cautiva; ante la menor tentación se lanzan al fuego, y el fuego los consume.
Hoy, hay muchos Judas que, como buitres, buscan su presa para devorarla, no se identifican plenamente con mi Evangelio y se atreven a cuestionar mi doctrina, a dudar de la autoridad infalible del Papa.
Hoy, hay muchos Judas de aparente piedad y santidad porque su corazón se asemeja a una tumba putrefacta, porque su alma está en plena descomposición.
Hijo mío, no te sorprendas por la dureza de mis palabras, pero esto es necesario para despertar a muchos de mis hijos, para sacudir a muchos hombres y mujeres que yacen en un letargo que me causa asombro; quedo estupefacto porque parecen como si fuesen momias o figuras construidas de mármol o de piedra.
¡Ayúdame en la salvación de las almas! Desgástate como siervo inútil. Préstame tu garganta, tu voz; préstame tus manos para Yo escribir en el Diario Espiritual mis lecciones de amor cargadas con alta dosis de misericordia y de ternura, lecciones de amor que llenarán los vacíos de muchos corazones, serán la cura para la depresión de muchos de mis hijos; depresión que es, simplemente, ausencia de Mí.
Haz una reflexión profunda de mis palabras y de mis enseñanzas, considérate nada, pero también considérate importante porque has sido creado a mi imagen y semejanza. No descuides tu propia salvación; haz sacrificios de amor, haz penitencias para que así domines tu propia voluntad.
Judas no se acogió a mi Misericordia Divina, entró en angustia una vez me entregó como reo, como caudillo a los judíos. Las treinta monedas, el pago que recibió por mi captura, no le dieron plenitud a su corazón, y en un momento de ofuscación, de desesperación, se ahorcó y fue el gran trofeo de Satanás.
Ten sumo cuidado porque el demonio quiere causar en ti estragos, daños irreversibles en tu alma. Por eso te pido que te mantengas en estado de gracia, frecuenta los sacramentos; te pido que no te escudes en tus debilidades porque muchos de mis hijos se ponen máscaras y se hacen hipócritas frente a mi presencia. Ora y repara. Tus debilidades no pueden ser la causa para que continúes en pecado, para que caigas y te levantes, para que continúes en una mediocridad espiritual, en retroceso, y no emprendas una marcha continua y permanente hacia Mí. Te exijo, para que seas capaz de vencerte a ti mismo y de derrotar las fuerzas del demonio. Te exijo, porque si no cumples con todas mis enseñanzas escritas en el Evangelio, difícilmente entrarás en el Reino de los Cielos.
Me causan pavor y horror las almas de mediana santidad, que no se esfuerzan y no luchan en alcanzar la virtud. Eres alma reparadora y este Diario Espiritual no ha llegado a tus manos por casualidad. Busco lo mejor para ti: la salvación de tu alma; por eso refrena tus pasiones, pon mordaza a tu boca, pon brasas ardientes en tu lengua el día que quieras denigrar del prójimo, el día que quieras difamar, murmurar; el día que quieras agredir con palabras a tus hijos, a tus padres, a tus hermanos, a las personas que tú amas; porque de toda mala acción te tomaré cuentas.
Este es día de gran Misericordia para tu vida, de encuentro a solas Conmigo, desnudo tu alma, escruto con mi mirada la profundidad de tu corazón y veo que aún hay algo de mundo dentro de ti, imperfección y escoria. Pero no creas que todo está perdido, mi Corazón es un océano infinito de Misericordia, es asilo para todos los pecadores, es la fuente de agua viva que te purificará de todas tus inmundicias, mi Divino Corazón es fuente de salvación para todos los hombres.
Hijo, despierta de tu sueño letárgico y toma conciencia que tu vida debe dar un cambio, un giro de 360 grados. Permite que estos ejercicios espirituales de Semana Santa produzcan en tu corazón frutos abundantes.
FUENTE: DIARIO ESPIRITUAL AÑO 2014 de la Comunidad de Siervos Reparadores.
