200. Mi Madre brilló por su virtud, por su santidad
15 de Agosto de 2014. Asunción de la Santísima Virgen María

Hijo mío, prepara tu corazón; quiero descender en ti, bajo las especies consagradas del pan y del vino; prepara tu corazón, porque mis latidos de amor se fusionarán sin cesar con los tuyos.
Un alma que se acerque a Mí en estado de gracia y comulgue con espíritu de piedad y de recogimiento: Yo le abraso en las llamas de amor, que consumen mi Sagrado Corazón; Yo le balbuceo palabras de amor y le llevo a un idilio de amor divino. Por eso, llega siempre con anticipación a la Santa Misa; no llegues a última hora fatigado y cansado por la premura del tiempo; entra por el pórtico del santo templo, alábame y adórame; haz algunos actos de amor, de adoración y sumerge tu espíritu en contemplación. Porque, nada más y nada menos, el Cielo se juntará con la tierra; nada más y nada menos tu corazón se convertirá en un Sagrario vivo, en un tabernáculo caminante; y una vez me haya depositado dentro de ti: dos Serafines sostendrán, en sus manos purísimas, antorchas de luz, es un momento sublime y grande en tu vida; momento para que hables Conmigo de Corazón a corazón, momento para que me alabes y me aceptes como el Amo y Señor de tu vida, momento para que te sientas derretir de amor por Mí.
La Sagrada Comunión es pan de ángeles, es viático que te lleva al Cielo.
Hoy es el día para que me digas sí, hoy es el día para que me entregues tu vida, para que firmes un pacto de amor eterno Conmigo, hoy es el día para que te hagas alma reparadora.
Mi Madre fue asunta al Cielo en cuerpo y alma, mi Madre hizo de su vientre virginal un bello jardín, brilló por su virtud, por su santidad.
Y tú estás llamado a encarnar mi Evangelio, a escalar la parte más alta de la montaña, por eso trabaja en la virtud. Pero, hay de aquellos que se justifican en sus debilidades; hay de aquellos que de momento me juran amor eterno y, con el paso del tiempo, sus palabras caen al vacío, sus palabras se las lleva el viento.
Hoy, regocíjate en mi presencia; hoy te invito a un gran reto: vivir una experiencia de amor Conmigo. Nada perderás, lo ganarás todo; y si este Diario Espiritual ha llegado a tus manos, es porque Yo te lo he permitido y quizás seas uno de aquellos que lo han dejado todo por Mí; quizás seas un religioso, una religiosa, un sacerdote, y necesitabas de mis palabras. Y este es el momento que Dios te concede para que hables Conmigo, para que me entregues tus miedos, tus fatigas; este es el momento para que me entregues tu cruz, tu sufrimiento, tus tentaciones; este es el momento para que reanudes tus compromisos.
Un alma consagrada es un alma que llevo en lo profundo de mi Corazón; un alma consagrada es un alma a la que siempre le arroparé bajo el manto de mi Misericordia Divina; un alma consagrada, es decir, un hijo o hija que se ha arriesgado a dejar familia, trabajo, país por Mí, recibirá el ciento por uno.
Vale la pena que lo dejes todo por Mí, que renuncies al mundo, a sus placeres; de momento sentirás tristeza; porque las despedidas causan melancolía, sensación de abandono y de soledad, pero me tienes a Mí que soy tu padre, tu amigo, tu hermano; me tienes a Mí que soy tu confidente, me tienes a Mí que todo lo puedo hacer por ti.
FUENTE: DIARIO ESPIRITUAL AÑO 2014 de la Comunidad de Siervos Reparadores
