208. No te apartes de Mí, regálale tiempo al Dador del tiempo
21 de Agosto de 2014.

Hijo mío.
[Aquí estoy, Señor.]
No te apartes de Mí, regálale tiempo al Dador del tiempo; haz una oración fervorosa, oración sentida, y ofrécela por todos los pecadores, verdugos del Mártir del Calvario, ingratos de mi Sagrado Corazón; ellos deben volver a Mí; ellos deben reconocer sus errores, sus miserias, deben buscar la salvación. Por eso, haz algunos sacrificios de amor a favor de estas almas.
[Jesús, te pido perdón porque el Amor no es amado.]
Bien lo has dicho, el Amor de los amores, el Amor que todo lo ha dado, no es amado. Fija tu mirada a tu alrededor; los hombres caminan a prisa, pasan de largo por los templos; los hombres buscan afanosamente los bienes materiales, muchos de ellos se fatigan y se cansan en cosas inútiles, y descuidan las cosas que sí son verdaderamente importantes para la salvación del alma. Me encuentro solitario y abandonado en muchos tabernáculos, Yo, que soy Dios que todo lo puede.
Muchos de mis hijos buscan la solución a sus problemas de manera equívoca; creen que el brujo, el adivino les pueden dar suerte, fin a sus dificultades. Pobres de estos hijos míos que desconocen el verdadero camino para encontrarse Conmigo.
Son tantos los pecados, son tantas las almas incautas que han caído en las redes de Satanás, son tantos los profanadores de mi augusto Sacramento, por eso (tú que tienes conciencia de las cosas, tú que me has descubierto y te has encontrado Conmigo de Corazón a corazón, tú que fuiste rescatado de un pozo fangoso) si no me hubiera dejado encontrar por ti, te hubieras condenado; pero Yo no busco la perdición de las almas.
Cuánto quisiera que todos los impíos acudieran al tribunal de mi Misericordia Divina y me pidieran perdón por sus pecados, cuánto quisiera que el mundo entero doblase sus rodillas frente a mi Presencia Eucarística, cuánto quisiera que todos los hombres emprendieran el camino de la reparación y se consagraran a mi Sagrado Corazón, para que el reinado de mi Corazón triunfe en el mundo entero. Hijo, esparce la semilla en tierra fértil y da a conocer este Diario Espiritual; es un medio para Yo hablarles al corazón de todos mis hijos, es un medio para hacer volver al aprisco de mi Divino Corazón a muchas ovejas perdidas; es el medio para que los hombres comprendan que sin Mí no pueden hacer nada, absolutamente nada.
[Adorable Jesús mío, gracias te doy porque has puesto tus ojos de misericordia en mí; gracias te doy por el permitirme estar contigo de Corazón a corazón en el Sagrario; gracias por ser Padre tan bueno.]
FUENTE: DIARIO ESPIRITUAL AÑO 2014 de la Comunidad de Siervos Reparadores
