01. Evangelio del día
Lectura del santo evangelio según san Mateo 7, 7-11
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre.
Si a alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le dará una piedra?; y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si vosotros, aun siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡ cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden!».
Palabra del Señor
02. Homilía del día
03. Reflexión personal
Pedir, suelo pedir mucho, pero ¿pido lo que realmente quiere Dios para mí? o ¿lo que yo considero me beneficia?. Creo que esa es la cuestión, que debo abordar siempre, y tener muy presente que todo aquello que le pida, en primer lugar, procure pensar más en los demás que en mí, y en segundo lugar, decirle a nuestro Señor que, ante todo, se haga Su voluntad; pues la Voluntad de Dios, siempre va en beneficio nuestro y de nuestra salvación.
04. La Hora de María
168. Quiero que medites en el sufrimiento que experimentó Jesús
Como alma reparadora, Jesús te mira con benevolencia y gran Misericordia; Él te ha demostrado con hechos el gran Amor que siente por ti, salió a tu encuentro y se dejó descubrir por ti. Tienes la gran responsabilidad de vivir santamente, no puedes volver a reincidir en tus antiguas faltas, ya tienes la noción de lo que es el pecado, al que mucho se le ha dado, mucho se le exigirá.
Quiero que medites en el sufrimiento que experimentó Jesús cuando fue coronado de espinas, y pídele que una gota de su sangre preciosa purifique tus pensamientos y sensibilice tu corazón a la acción de Dios. Como alma reparadora estás llamada a la castidad de pensamientos, palabras y obras; no puedes opacar la luz divina que hay en ti, debes trabajar con ahínco para que resplandezca más en ti.
Prométeme que diariamente te esforzarás en superar tus debilidades. Las personas deben percibir en ti la presencia de Jesús en tu corazón.
Fuente: La Hora de María, Comunidad de Siervos Reparadores.
05. Bajo tu amparo

Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
06. Para meditar
¿Percibo que Dios ha actuado y sigue actuando en mi vida? ¿ Utilizo los "talentos" que me ha regalado para ofrecerlos a los demás? ¿Soy consciente de mi responsabilidad? Prometo que diariamente me esforzaré en superar mis debilidades. Espero que puedan ver en mi Tu presencia Señor. Gracias por mi vida.

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