01. Evangelio del día
Lectura del santo evangelio según san Lucas 10, 38-42
En aquel tiempo, entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa.
Esta tenía una hermana llamada María, que, sentada junto a los pies del Señor, escuchaba su palabra.
Marta, en cambio, andaba muy afanada con los muchos servicios; hasta que, acercándose, dijo:
«Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola para servir? Dile que me eche una mano».
Respondiendo, le dijo el Señor:
«Marta, Marta, andas inquieta y preocupada con muchas cosas; solo una es necesaria. María, pues, ha escogido la parte mejor, y no le será quitada».
Palabra del Señor
02. Homilía del día
03. Reflexión personal
Señor, ojalá mi corazón esté siempre abierto a Ti y esté habido de Ti, poniéndote siempre en primer lugar; porque como ya nos dices, solo una cosa es importante y necesaria, amarte sobre todas las cosas. Bendito seas por siempre Señor.
04. La Hora de María
169. Déjame nutrir tu alma con mis consejos
Apóstol de mi Inmaculado Corazón, cuidado como te desvías del camino, mantente atento y despierto para que no te dejes seducir y engañar por Satanás. Eres mi esclavo de amor, por lo tanto, en ti no puede haber dualidad, no puedes tener pecados ocultos que disfracen lo que tú eres, debes ser transparente en tu forma de pensar y de actuar, debes ser honesto contigo mismo y con los demás.
Como mi esclavo de amor debes poner freno a tus pasiones, aprende a controlar tu voluntad: haz sacrificios y penitencias como actos de reparación a mi Inmaculado Corazón y al Sagrado Corazón de mi Hijo Jesús.
Tu vida debe ser un acto continuo de inmolación. Si los atletas ponen todo su empeño para llegar a la meta, tú debes poner todo tu esfuerzo personal para heredar el Reino de los cielos.
Alma reparadora, si te consideras tan débil para caminar entre rosas y espinas, para ayunar y mortificar tus sentidos, pídeme que te ayude para que alcances esta gracia.
Déjame nutrir tu alma con mis consejos; quiero verte sonreír, quiero que te sientas plenamente feliz, quiero verte entrar al Cielo acompañada de San Miguel Arcángel y de tu santo ángel de la guarda.
Fuente: La Hora de María, Comunidad de Siervos Reparadores.
05. Bajo tu amparo

Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
06. Para meditar
¿Soy consecuente en mi forma de actuar diariamente en mi vida? 0 ¿de cara a los demás soy de una forma y por detrás de otra?. Si actúo de esta manera, Dios mío, ayúdame y envíame tu Gracia para que pueda controlar mi voluntad, haciendo sacrificios y penitencias, como actos de reparación al Inmaculado Corazón y al Sagrado Corazón de Jesús.

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