195. Hoy, pide por la salvación de las almas
9 de Agosto de 2014.

Soy Yo, hablándote de nuevo a lo profundo de tu corazón. Deseaba verte, encontrarme contigo en la soledad de mi Santo tabernáculo.
En esta noche, te pido que consueles mi Corazón. Muchos de mis hijos se preparan para descargar sobre mi cuerpo santísimo fuertes latigazos; muchos de mis hijos buscan el placer de manera desmesurada cuando la paz, la verdadera felicidad solo la encontrarán en Mí.
Pobres almas que aún no me han descubierto y no se han dejado encontrar por Mí. Pobres almas que han caído en los engaños y seducciones del demonio; el mundo las tiene atrapadas, el mundo las ha hecho esclavas de Satanás.
Por eso, quédate unos instantes y pide por la salvación de las almas; los pecadores deben volver a Mí, los pecadores deben enderezar sus sendas, porque corren velozmente a la perdición, están a punto de caer a los abismos del infierno.
En esta noche, caliéntame con el fuego de tu oración, tengo frío. Mira la soledad y abandono de los sagrarios; si todos los hombres comprendieran que mi Divino Corazón late en la Hostia Consagrada, no permanecería solitario.
Ando en búsqueda de almas eucarísticas; almas sedientas de Mí, almas que solo encuentran la alegría en las cosas del Cielo.
Y tú, ángel mío, bebe en las fuentes de mi Sagrado Corazón; deja que sea Yo quien te muestre el camino que te habrá de conducir al encuentro personal de Corazón a corazón Conmigo.
FUENTE: DIARIO ESPIRITUAL AÑO 2014 de la Comunidad de Siervos Reparadores
