194. No hagas nada que contradiga a los consejos de tus superiores
5 de Agosto de 2014.

[Monseñor me entrega un crucifijo, pidiéndome que lo lleve colgado en mi pecho durante toda mi vida, pero debo cederlo a alguno de mis hermanos.
No pude contener las lágrimas ante este gesto de amor y de Misericordia del Sagrado Corazón de Jesús; porque este crucifijo ha tenido un gran significado en la vida de Monseñor, obispo al cual le tengo sumo respeto, pero un profundo aprecio; porque ha sabido dirigir mi alma, en el cumplimiento perfecto de la Divina Voluntad.
Y a medida que iba escribiendo mis emociones y sentimientos que produjo en mi Corazón este gran regalo, sentí a mi lado la presencia viva de Jesús, alguien muy cercano a mí; respiraba y un aroma, un perfume sobrenatural penetró en mi interior, inundándome de paz infinita. De repente, escucho la voz de Jesús que me habla al corazón y me dice:]
Hijo mío, es mi regalo, el signo de mi cruz; porque por medio de ella te santificarás, te asemejarás más a Mí en mi sufrimiento. Por lo tanto, acepta siempre la prueba como un gesto de Amor y mi Misericordia Divina.
No hagas nada que contradiga a los consejos de tus superiores, en especial con mi hijo amado: monseñor... A él le ilumino, mi Espíritu Santo desciende sobre él de manera sobreabundante; lo crucé en tu camino para que mi obra produzca frutos en abundancia. Cumple al pie de la letra sus consejos, porque sus consejos son mis consejos, y de esta manera no tendrás pérdida, no fracasarás, marcharás alegre por el camino de cruz que tengo trazado en tu vida; y gozosamente podrás descansar, entre mis brazos paternales, el día que tu misión haya culminado en la tierra.
FUENTE: DIARIO ESPIRITUAL AÑO 2014 de la Comunidad de Siervos Reparadores
