193. Ven y adórame, me encuentro solitario en el Sagrario
3 de Agosto de 2014.

Hijo, ven y adórame, me encuentro solitario en el Sagrario, hazme compañía, alivia mi sufrimiento, tantos hombres despiadados me han herido y maltratado, han descargado sobre Mí latigazo sobre latigazo.
Ven y haz algunos actos de amor a favor de las almas; tú, al menos, conoces de Mí, me has experimentado, has disfrutado de mi presencia celestial en el santo tabernáculo; pero aún muchas almas no conocen de Mí, muchos niegan mi verdadera presencia en la Hostia Consagrada cuando mi Divino Corazón palpita y arde en sed de ser amado y adorado por todos los hombres en el Santísimo Sacramento.
Busco almas reparadoras que reparen las injurias y ultrajes que recibo de muchos de mis hijos, almas que contribuyan al reinado de mi Sagrado Corazón en toda la tierra.
Predica a tiempo y a destiempo mi Palabra, Palabra que habrá de producir cosechas abundantes.
No tengas miedo, confía en Mí, nadie podrá hacerte daño, eres propiedad exclusiva de mi Divino Corazón; eres un pequeño rayo de luz que ilumina a un mundo fatuo, oscuro. El pecado se expande cada vez más, causando estragos en la vida espiritual de los hombres.
No escatimes en tiempo para adorar y reparar mi Sagrado Corazón presente en la Hostia Consagrada; para conducir a las ovejas extraviadas por el camino angosto y pedregoso que lleva al Cielo.
FUENTE: DIARIO ESPIRITUAL AÑO 2014 de la Comunidad de Siervos Reparadores
