177. Hoy, dame todo el amor que no recibo de las criaturas
18 de julio de 2014.

[Estando frente al Santísimo expuesto, escuchaba los latidos de un corazón, y Jesús con voz tenue y dulce me dice:]
Son los latidos de mi Corazón Eucarístico; porque estoy vivo, me he quedado hasta la consumación de los siglos en el santo tabernáculo, y busco almas reparadoras que vivan en un completo abandono a mi Divina Voluntad; que obren de acuerdo con mis leyes, con mi Evangelio; almas sedientas de alcanzar el Cielo y un alto grado de virtud, almas necesitadas de mi amor y de mi Misericordia, almas que se ofrezcan como víctimas de amor, para Yo descargar sobre ellas parte del peso extenuante de mi cruz; almas que pasen desapercibidas frente a los ojos del mundo, cuyo único ideal sea alcanzar la patria celestial.
Hoy, hijo mío, haz una adoración eucarística sentida y profunda; porque permanezco en soledad, abandono.
Hoy, dame todo el amor que no recibo de las criaturas. Hoy espero recibir de tu parte, consolación. Porque son muchos los sacrílegos y profanadores a mi augusto Sacramento; Sacramento de Amor que solo es entendido y aceptado por los humildes, por los pequeños.
FUENTE: DIARIO ESPIRITUAL AÑO 2014 de la Comunidad de Siervos Reparadores.
