182. Solo en Mí se alcanza la salvación y la vida eterna
26 de julio de 2014.

Hijo, te he traído al Sagrario para depositar en tu corazón algunas gracias que revestirán tu espíritu de donaire, gracias que sumergirán todo tu ser en un sentimiento de profunda gratitud; porque el manto de mi Misericordia Divina está extendido sobre ti y sobre cada una de las almas reparadoras.
Has de saber que son muchos los hijos que me hieren y me maltratan, con su obstinación en el pecado y su indiferencia a los misterios celestiales.
Lamentablemente, muchas almas caen a los abismos más profundos del infierno; porque no reconocieron sus culpas y debilidades, no supieron acogerse a mi Misericordia cuando todo lo perdono. Por eso, morí en una cruz, me hice Víctima Divina para la salvación del género humano.
Qué dolor para las almas que caminan tras los halagos del mundo y han caído en los engaños y seducciones del demonio cuando solo en Mi se es feliz, cuando solo en Mí se alcanza la salvación y la vida eterna, por eso me valgo de tu pequeñez para llegar al corazón de todos los hombres y, por medio de este Diario Espiritual, atraerlos hacia Mí; atraerlos, también, al Corazón Inmaculado de mi Madre; Ella es el camino directo de encuentro Conmigo, Ella es la puerta del Cielo siempre abierta; Ella es el puente para que todos los hombres obtengan mis gracias, mis auxilios divinos.
Por lo tanto: ámala, imítala en sus virtudes, y conságrate como su esclavo de amor, esclavo de María. Reza el Rosario para que adquieras la fuerza que necesitas para derrotar a Satanás y a sus secuaces; reza el Rosario, te harás fuerte en la tentación, irás perdiendo el encanto y la fascinación por las cosas del mundo.
También, haz algunas penitencias y crucifixiones de amor, y repara los ultrajes e injurias a las que diariamente me veo expuesto en muchos Sagrarios de la tierra.
Confiadamente ve a los lugares donde debes ir; mi Madre te protegerá, Yo te esconderé en la herida abierta de mi costado, y san Miguel Arcángel quitará obstáculos de tu camino; porque el mundo entero debe conocer el Apostolado de Reparación y esta espiritualidad llevará a la conversión perfecta y transformante a un sinnúmero de almas.
Te bendigo y soplo sobre ti mi hálito divino; derramo en tu corazón algunas gotas de mi amor, para que sobreabunde en mi paz.
FUENTE: DIARIO ESPIRITUAL AÑO 2014 de la Comunidad de Siervos Reparadores.
