35. Consuela mi corazón de Madre

Agradece al Señor por todas las bendiciones que has recibido, pasa algunos minutos en oración, ve al Sagrario y demuéstrale que verdaderamente lo amas, no te dejes contagiar por el ruido estrepitoso del mundo. Esta es la hora en que debes permanecer unido íntimamente a Dios; alábalo y glorifícalo, ha abierto las puertas de su Divina Misericordia
para ti.
Consuela mi Corazón de Madre; reza el Rosario, es la oración que convierte pecadores y detiene las guerras; reza el Rosario, para que veas los prodigios de Dios realizados en tu vida, el Cielo estará abierto para ti; reza el Rosario, para que te hagas fuerte en la tentación y salgas airoso en la batalla; reza el Rosario, para que venzas el poder del maligno y florezca en ti las virtudes que elevarán tu alma a la santidad; reza el Rosario, para que te desapegues del mundo, para que me veas sonreír.
Es mi oración predilecta que me lleva a tratarte con un cariño especial.
Alma reparadora, pídeme que interceda por ti en tus angustias y necesidades, como Madre de Misericordia te prestaré mi auxilio divino para que no carezcas de nada.
Mi oración:
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén
FUENTE: LA HORA DE MARÍA de la Comunidad de Siervos Reparadores
