42. Decídete a hacer penitencia y reparar

Cómo quisiera que sintieras la necesidad de Dios, que sometieras tu voluntad a su Voluntad, que experimentaras su Amor y su Misericordia, que te mantuvieras bajo mi sombra maternal y que tomaras mi Inmaculado Corazón como tu refugio.
Cómo quisiera que te decidieras a hacer penitencia y a reparar por tus pecados, para que no te dejes dominar por el demonio; que le hicieras frente por medio de la oración; que aprendieras a no tenerle miedo, porque no es más fuerte que Dios.
Cómo quisiera que aprendieras a mantener una excelente relación con el Sagrado Corazón de Jesús, que lo amaras tanto hasta dar tu vida por ÉL, que lo buscaras con mucha frecuencia en el Sagrario y te alimentaras diariamente de su cuerpo y su sangre.
Cómo quisiera que te decidieras a vivir como mi esclavo de amor y llevaras en tu corazón el perfume de mi presencia; que te sintieras protegido por Mí, porque de mi Amor puedes estar seguro.
Mi oración:
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén
FUENTE: LA HORA DE MARÍA de la Comunidad de Siervos Reparadores
