38. Deja la angustia y fortalécete en el Señor

Alma reparadora, deja a un lado la congoja y preocupación; ponte a orar, postra a los pies de Jesús tus cargas para que sientas liviano el peso de tu cruz. Quiero infundir en ti una excesiva confianza en la Misericordia de Dios.
Deja la angustia y fortalécete en el Señor, deja el miedo y sé valiente; tienes como escudo a Jesús, Él no dejará que te hagan daño. Deja las dudas que Yo te mostraré el camino, los ángeles iluminarán tus pasos con las antorchas del Cielo.
Deja que Jesús sea la brújula que direccione tu vida y te conduzca a la patria eterna, deja que como Madre te advierta de los peligros, porque quiero verte entrar al Cielo.
Deja a un lado la pereza y ponte a trabajar, Jesús quiere hacer de ti operaria de su mies, no vaciles en decirle: "aquí estoy Señor para hacer tu voluntad, haz conmigo lo que tú quieras".
Mi oración:
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén
FUENTE: LA HORA DE MARÍA de la Comunidad de Siervos Reparadores
