67. Entrégame las situaciones particulares de tu país y de tu familia

Alma reparadora, este es el momento de nuestro encuentro de amor, el Cielo está de fiesta, has suspendido tus habituales ocupaciones y has dejado pendiente algunos asuntos, porque Yo he venido a ocupar un puesto importante en tu vida y algo extraordinario está sucediendo en ti.
La Hora de María la tienes registrada en la mente y en tu corazón; se ha convertido en un auxilio poderoso que suple tus necesidades, soluciona tus problemas y te abre caminos. La Hora de María es una gracia maternal que quien la aprovecha al máximo, se enriquece espiritualmente y obtiene de los Sagrados Corazones un sinnúmero de bendiciones.
Te llamo a reparar por tantos pecados que se cometen en el mundo entero y tú, mi esclavo de amor, sé luz de Dios y con tus buenas obras ilumina el camino de muchos ciegos espirituales; sé ayuda para los necesitados. La reparación sin obras no produce frutos; debes por algunos momentos olvidarte de tus propias necesidades para pedir a favor de los demás. Tu oración debe ser generosa libre de egoísmos.
Entrégame las situaciones particulares de tu país y de tu familia.
Recuerda que el rezo del Rosario es como un estallido de amor que, hasta las personas más insensibles a Dios, recurren a Él solicitándole alguna gracia.
La Hora de María es como una bomba atómica que destruye las obras de Satanás; el desierto árido lo convierte en un hermoso jardín; los muertos en el pecado resucitan a la Divina Gracia.
Mi oración:
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén
FUENTE: LA HORA DE MARÍA de la Comunidad de Siervos Reparadores
