70. Proponte no dejarte abrumar y desesperar por tus problemas

Alma reparadora, no tengas miedo; déjame entregarte dos coronas: una corona blanca, que simboliza la pureza de tu corazón, porque estás llamada a vivir de manera angélica, a no dejarte contaminar por las falsas corrientes del mundo, a rechazar el pecado en todas sus manifestaciones, a vivir coherentemente con las leyes de Dios, a huir de la tentación, porque el demonio conoce tus debilidades y él las aprovecha para hacerte caer y arruinar tu vida. La corona roja, simboliza tu martirio de amor por la Víctima Divina, asociarte al misterio de la cruz, a unir tus sufrimientos a la sagrada pasión, a aceptar el dolor como un medio de purificación y santificación de tu alma, a caminar siempre por el camino angosto que lleva al Cielo, a no rechazar ninguna prueba porque rechazarías grandes bendiciones.
Quiero trenzar una corona de Ave Marías que reces en toda tu vida y ponértela en tu cabeza el día en que seas llamada a gozar de Dios por toda la eternidad.
Proponte no dejarte abrumar y desesperar por tus problemas ni ante cualquier enfermedad. Los proyectos de Dios son distintos a los tuyos; si vives en la Divina Voluntad obtendrás la paz, la certeza de que todo lo que estás haciendo va conforme a los designios celestiales.
Alma reparadora escudriña en el misterio de la cruz. Jesús supo hacer de la cruz madero de triunfo y victoria; derrotó al demonio y liberó al hombre de la esclavitud del pecado.
Mi oración:
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén
FUENTE: LA HORA DE MARÍA de la Comunidad de Siervos Reparadores
