78. Quiero escribir mi dulce Nombre en tu corazón y embelesarte de amor

Hijo, te digo que la reparación es un tema aún muy desconocido por la mayoría de mis hijos. Es necesario que este auxilio divino sea dado a conocer a los cuatro vientos para que Satanás pierda su fuerza; para que los pecadores se arrepientan y se conviertan de corazón; para que en el mundo brille la luz de Cristo y las sombras sean disipadas; para que todos como atletas corran a la meta; para que los árboles vuelvan a florecer y den muchos frutos; para que la tierra estéril se vuelva fecunda; para que los malos busquen a Dios y se acojan a su infinita Misericordia; para que los buenos se hagan santos; para que los caminos torcidos se enderecen; para que el campo se vista de colores y el Cielo se vuelva más azul.
Quiero escribir mi dulce Nombre en tu corazón y embelesarte de amor; quiero hablarte al oído y perfumar todo tu ser para que huelas a ángel y tu alma quede purificada de cualquier pecado.
Mírame a los ojos para auscultar tu interior y darle orden y perfección a tu vida espiritual. Mírame a los ojos, no sientas vergüenza que descubra en ti algunas imperfecciones; deseo enseñarte la manera de destruir tus vicios, para que seas libre y ninguna situación te oprima.
Alma reparadora, dime qué puedo hacer o qué debo decirte para que te enamores más de Jesús, le sigas y te sometas libremente al reinado de su Sagrado Corazón.
Mi oración:
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén
FUENTE: LA HORA DE MARÍA de la Comunidad de Siervos Reparadores
