01. Evangelio del día
Lectura del santo evangelio según san Mateo 11, 25-30
En aquel tiempo, tomó la palabra Jesús y dijo:
«Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, así te ha parecido bien.
Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».
Palabra del Señor
02. Homilía del día
03. Reflexión personal
Señor, dame humildad para dejarme enseñar por Ti, porque tu sabes, que en nuestro caminar, la vida nos propone reveses que no terminamos de asimilar en nuestra humanidad y salta nuestro ego; lo cual nos aleja de Ti. Necesito orar a solas en una oración perseverante, pero no expresada con mi boca sino con el corazón y descansaré en Ti y me entregaré a Tu obra.
04. La Hora de María
179. Te pido una pequeña dosis de esfuerzo personal
Hijo mío, Jesús te espera en el Sagrario, ve y corre a encontrarte con El, te trae la gran noticia de tu salvación, un prodigio obrará en ti; allí también te encontrarás Conmigo, amando y reparando su Sagrado Corazón.
Soy Madre de la Adoración y de la Reparación y hoy quiero bendecirte de manera especial. Sé que traes algunas cargas y estás viviendo algunas situaciones un poco difíciles de entender, confía en Jesús y jamás te desesperes. Mantén siempre la paz en tu corazón a besar de las fuertes tormentas y de los vientos impetuosos. Pídele a Jesús que te conceda la humildad y mansedumbre de su Sagrado Corazón para que se perciba en ti su Divina presencia. Yo siempre estaré intercediendo por ti. Eres tan débil, a veces actúas con imprudencia; no quiero que vuelvas a pecar más, por eso mi insistencia a que te conviertas de corazón y arraigues en tu vida espiritual mis consejos maternales a través de la Hora de María.
Fuente: La Hora de María, Comunidad de Siervos Reparadores.
05. Bajo tu amparo

Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
06. Para meditar
Señor, concédeme la humildad y mansedumbre de Tu Sagrado Corazón para que se perciba en Ti tu Divina presencia. Ya me conoces, ya sabes como soy y sin embargo me amas; eso es lo que más me llama la atención, por ello, estoy seguro que Tu me confortarás y harás que mi yugo sea llevadero y mi carga ligera. Gracias Señor.

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