49. Conoce el camino de la verdad

Quiero decirte que "Yo soy la Madre del bello amor, del temor y de la ciencia, de la salud y de la santa esperanza" (Eclesiástico 24, 18).
En Mí está toda la gracia para conocer el camino de la verdad. En Mí toda esperanza de vida y de virtud. En Mí encontrarás el vaso más puro; mi Inmaculado Corazón es molde perfecto del Corazón de Jesús. En Mí encontrarás consuelo en tus penas, alivio a tus enfermedades. En Mí hallaras la gracia para que crezcas en santidad y des todo por el Todo.
Quiero decirte que soy ejemplo claro de alma reparadora; adoré y consolé el Sacratísimo Corazón de Jesús a los pies de su cruz, besé sus santas llagas, unía mi dolor a su sagrada pasión y suplicaba misericordia por todos los que lo crucificaron y lo llevaron a este estado victimario. Al verlo causaba impresión, su divino rostro y su sagrado cuerpo estaba cubierto totalmente por su sangre. Me hice víctima de amor con la Víctima Divina.
La reparación es ofrenda de amor, renuncia voluntaria, aceptación del sufrimiento en todas sus formas.
Mi oración:
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén
FUENTE: LA HORA DE MARÍA de la Comunidad de Siervos Reparadores
