65. Pídeme que te conceda la virtud de la templanza y te la daré en abundancia

Mi esclavo de amor, supiste vencer obstáculos y llegaste a Mí para recibir algunas gracias que tenía dispuestas para concederte. Pídeme que te regale la pureza de corazón y mi mirada amorosa y candorosa penetrará en tu interior y arrasará con tus pecados; rociaré en tu alma la sangre preciosa del Crucificado y quedarás libre de toda culpa.
Pídeme que te conceda la virtud de la templanza y te la daré en abundancia, porque ya es el momento de que refrenes tus pasiones, domines tus instintos y te sometas libremente a la voluntad de Dios. Nada que vaya en contra de los mandamientos te dará alegría o paz; siempre habrá en ti insatisfacciones, vacíos y buscarás la felicidad donde nunca podrás encontrarla.
Alma reparadora pídeme que te conceda la virtud del sacrificio y sentirás el deseo de mortificar tus sentidos, de hacer uso de la penitencia como un medio de acercarte a Mí y al Sagrado Corazón de Jesús. Como alma reparadora debes asemejarte al Divino Reparador; te propongo como tema de estudio la cruz y el sufrimiento, son fuente de Misericordia que lleva a las almas a la santidad, a una imitación seria y decidida de las virtudes de la Víctima Divina.
Mi oración:
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén
FUENTE: LA HORA DE MARÍA de la Comunidad de Siervos Reparadores
