62. Enjuga el Divino rostro de Jesús

Piensa que si en realidad quieres cambiar de vida lo primero que debes de hacer es poner en orden todas tus cosas, buscar a Jesús y pedirle su perdón a través de una buena confesión; llorar a sus pies porque son muchas las ofensas que le has propiciado a su Sagrado Corazón y volver a empezar de nuevo con la absoluta confianza de que Él ya te ha perdonado, te ha dado una nueva oportunidad para que seas feliz y la paz brote por tus poros.
Enjuga el Divino rostro de Jesús y adora sus santas llagas. Prométele amor eterno y dile que con su ayuda no volverás a pecar.
Alma reparadora mantente a los pies de la cruz consolando al Corazón de Jesús que está terriblemente herido por los pecados de la humanidad; piensa en la salvación de las almas y has penitencia para que los pecadores se conviertan y vuelvan al Señor.
Mi oración:
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén
FUENTE: LA HORA DE MARÍA de la Comunidad de Siervos Reparadores
