61. Quiero alzar mi voz para que los hombres me oigan

Hijo, te pido que ayudes a Jesús a cargar con una parte del peso extenuante de su santa cruz. Los pecadores traspasan su Corazón con lanzas de ingratitud, cuando Él ha sido tan bueno; se les ha olvidado que se hizo Víctima Divina por toda la humanidad, que se hizo caudillo de amor quedándose en todos los Sagrarios de la tierra. Quiero alzar mi voz para que los hombres me oigan. No es justo que sigan ofendiendo al amantísimo Corazón de Jesús; el infierno existe, son muchas las almas que se han condenado.
Vuelve a Jesús y pídele perdón por tus pecados, repara todo el sufrimiento que le has causado.
Vuelve a Jesús, piensa en tu salvación, reconoce que el pecado no trae nada bueno para tu vida.
Vuelve a Jesús, purifica tu corazón con el agua viva de su costado, haz penitencia por el resto de tu vida y acógete a su Misericordia Divina; sé inteligente, suéltate de las garras de Satanás para que recuperes la libertad.
Proponte apartarte del mundo para que no perezcas y no seas arrojado al fuego que arde siempre pero jamás se consume. Vive sus mandamientos; Él es el camino que debes de andar, es la puerta angosta por la que debes entrar.
Toma la firme resolución de mantenerte unido a Jesús; Él te hará fuerte, te dará todas las armas que necesitas para vencer al demonio.
Por medio de esta Hora de María te iré cambiando para que crezca en ti el amor por Jesús; irás perdiendo la atracción por las cosas fugaces, pensarás siempre en la vida eterna.
Mi oración:
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén
FUENTE: LA HORA DE MARÍA de la Comunidad de Siervos Reparadores
