Lectura del santo evangelio según san Mateo 24, 42-51
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor. Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene e! ladrón, estaría en vela y no dejaría que abrieran un boquete en su casa. Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre. ¿Quién es el criado fiel y prudente, a quien el señor encarga de dar a la servidumbre la comida a sus horas? Bienaventurado ese criado, si el señor, al llegar, lo encuentra portándose así. En verdad os digo que le confiará la administración de todos sus bienes. Pero si dijere aquel mal siervo para sus adentros: “Mi señor tarda en llegar”, y empieza a pegar a sus compañeros, y a comer y a beber con los borrachos, el día y la hora que menos se lo espera, llegará el amo y lo castigará con rigor y le hará compartir la suerte de los hipócritas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes».
Palabra del Señor
136. Te pido oración y silencio
Quiero limpiar tu corazón y hacerlo totalmente apto para que Jesús lo tome como su morada. Eres muy importante para Mí, por esta razón me veo abocada a hablarte y formarte como mi esclavo de amor, ya que has tomado conciencia de las consecuencias que trae consigo el pecado y el mundo; sientes en tu interior un deseo de pertenecerle plenamente al Señor, por eso te esfuerzas en no caer, en no volver a cometer los mismos errores de tu pasado. Te esfuerzas en superar tus debilidades, y te dejas moldear y tallar por las manos santísimas del Divino Alfarero. Un esclavo de amor es receptivo a la voz de Dios, se deja seducir por sus palabras y responde con diligencia a sus llamadas de amor. Un esclavo de amor renuncia a su voluntad, a sus propios proyectos y deja que Jesús le muestre el camino que debe andar; es sigiloso y prudente con todos los talentos que ha recibido, de manera discreta los pone libremente al servicio. Un esclavo de amor está impregnado del perfume sobrenatural de Jesús Crucificado; en la cruz encuentra deleite, porque sabe que es un medio para purificar su alma, le une más estrechamente al Mártir del Calvario.
Te pido oración y silencio, abandono absoluto en el Señor; no mires hacia atrás, emprende la marcha.
Alma reparadora, las puertas del Cielo se te abrirán de par en par el día en que hayas vivido los diez mandamientos, hayas luchado contra tus defectos y hayas sido solidario con los que sufren.
Las puertas del Cielo se te abrirán de par en par el día en que te despojes de tus egoísmos, andes en la rectitud de vida y camines en línea recta.
Las puertas del cielo se te abrirán de par en par el día que hayas perdido el total atractivo por los placeres fugaces, por todas aquellas cosas que atentan contra las sanas costumbres.
Hoy ama a Jesús y déjate amar por Él; tienes una gran tarea: ofrecer sacrificios por tu conversión y la conversión de los pecadores.
Mi oración:
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén
FUENTE: LA HORA DE MARÍA de la Comunidad de Siervos Reparadores