Quiero decirte que soy ancla de salvación para ti y para toda la humanidad
Quiero decirte que soy ancla de salvación para ti y para toda la humanidad117
Quiero decirte que soy ancla de salvación para ti y para toda la humanidad. Cómo me gustaría que te consagraras verdaderamente como mi esclavo de amor y te mostraras frente a los ojos de los hombres como un hijo de María, como un gran apóstol de la reparación, y dieras a conocer todos mis consejos a los pequeños, a todos aquellos que tienen corazón de niño y no entran en raciocinios o divagaciones inútiles, que creen con el corazón que son mis palabras.
Hoy te propongo vida mariana, empieza por alcanzar una conversión perfecta y transformante.
Mantén contigo la Sagrada Biblia, medita y vive el Evangelio, y enamórate apasionadamente de Jesus.
Aléjate del pecado, no te expongas a la tentación, puedes arder como leña seca, puedes tropezar y caer.
Imita mis santas virtudes y sepárate de las cosas del mundo; contagia a tu familia, a tus amigos y a todo el círculo de tus amistades del gran amor que tienes por el adorable Corazón de Jesús, cuéntales del cambio y la transformación que se está produciendo en ti, invítales a caminar tras las huellas del Pescador de hombres.
Una vida mariana se caracteriza por una entrega decidida, incondicional y generosa a Jesús; por una consagración de esclavitud de amor a la Reina del cielo y de la tierra.
Una vida mariana va marcada por el Evangelio, por el amor a la Iglesia, por la práctica de los Sacramentos.
Una vida mariana te lleva a la transformación de tu mente y de tu corazón; tu oración preferida será el rezo del Rosario, porque tienes el convencimiento de que a través de esta prodigiosa oración te haces fuerte al demonio y alcanzas un sinnúmero de gracias y de bendiciones. Sentirás el deseo de llevar puesto el escapulario marrón, porque crees en la gran promesa sabatina. Te consagrarás a mi Inmaculado Corazón y repararás los cinco primeros sábados de mes.
Una vida mariana te abre las puertas del Cielo y Jesús te mirará con benevolencia, porque todo lo que haces por Mí lo haces también por Él.
Mi oración:
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén
FUENTE: LA HORA DE MARÍA de la Comunidad de Siervos Reparadores
Evangelio del día
Lectura del santo evangelio según san Mateo 15, 1-2. 13-14
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y escribas de Jerusalén y le preguntaron: «¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de nuestros mayores y no se lavan las manos antes de comer?». Y, llamando a la gente, les dijo: «Escuchad y entended: no mancha al hombre lo que entra por la boca, sino lo que sale de la boca, eso es lo que mancha al hombre». Se acercaron los discípulos y le dijeron: «¿Sabes que los fariseos se han escandalizado al oírte?». Respondió él: «La planta que no haya plantado mi Padre celestial, será arrancada de raíz. Dejadlos, son ciegos, guías de ciegos. Y si un ciego guía a otro ciego, los dos caerán en el hoyo».