01. Evangelio del día
Lectura del santo evangelio según san Lucas 12, 35-38
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Tened ceñida vuestra cintura y encendidas las lámparas. Vosotros estad como los hombres que aguardan a que su señor vuelva de la boda, para abrirle apenas venga y llame.
Bienaventurados aquellos criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela; en verdad os digo que se ceñirá, los hará sentar a la mesa y, acercándose, les irá sirviendo.
Y, si llega a la segunda vigilia o a la tercera y los encuentra así, bienaventurados ellos».
Palabra del Señor
02. Homilía del día
03. Reflexión personal
Es común pensar que la segunda venida de nuestro Señor no la vamos a ver nosotros y quien sabe cuando; lo que hace que la maduración de nuestra vida espiritual vaya muy despacio, pues pensamos que hay tiempo de mejorar o de reprimir nuestras debilidades, tiempo que lo medimos a nuestro deseo. Pero no, el Señor nos avisa de que no se sabe ni el día ni la hora, y dichosos seremos si nos encontramos dispuestos a actuar y estamos iluminados por la fe y la Palabra de Dios, siendo perseverantes.
04. La Hora de María
181. Aférrate a la cruz y consuela los Sagrados Corazones de Jesús y de María
Alma reparadora, aférrate a la cruz y consuela los Sagrados Corazones de Jesús y de María cruelmente ofendidos por los pecados de los hombres.
No tengas prisa, dale tiempo al Dador del tiempo; y si puedes, en la presencia de Jesús Eucaristía, reconoce que son muchos los pecados que has cometido durante toda tu vida, y pídele que te conceda todas las gracias que necesitas para mantenerte firme en tu decisión de servir al Señor con rectitud de intención y pureza en tus pensamientos y obras.
Quiero decirte que desde el mismo instante en que decidas consagrarte sinceramente a Jesús debes esforzarte en alcanzar una conversión perfecta y transformante. Una doble vida es un pecado grave que traspasa de dolor el Corazón de mi Divino Hijo y mi Inmaculado Corazón. Si quieres, Yo puedo cuidar tus pasos y vigilar tu sueño, e impedir que el demonio tenga algún dominio sobre ti. Conságrate como mi esclavo de amor, difunde la Hora de María para que recibas muchas bendiciones del Altísimo.
Fuente: La Hora de María, Comunidad de Siervos Reparadores.
05. Bajo tu amparo

Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
06. Para meditar
Inmaculado Corazón de María, refugio de los pecadores, cúbreme bajo tu manto y cuídame del enemigo, pues soy esclavo tuyo y de nuestro Señor, pero sé que soy débil y quiero ofrecerme en reparación de mis pecados y los del mundo entero.
