47. Identifícate de pleno con la cruz

Considérate mi esclavo de amor, apártate del ruido del mundo y adéntrate en el silencio de Dios para que lo escuches; Él te dirá palabras amorosas que te harán llorar, derretir de amor tu corazón.
Baja tu orgullo y sé humilde, Jesús siendo Dios vino al mundo a servir y no a ser servido. Sé generoso con lo que tengas, comparte tus cosas con los necesitados, debes dar hasta que te duela.
Quiero decirte que tu vida debe ir en perfecta concordancia con la Palabra de Dios; no puedes decir que amas a Jesús y lo agredes con tus pecados, ofendes su Corazón, siendo Él tan Misericordioso. Los asuntos del mundo no te deben importar tanto, trabajas para la empresa del Cielo, tienes la mejor de las remuneraciones: la salvación y vida eterna; gozarás por todos los siglos de la presencia de Jesús y de mi amorosa compañía.
Debes identificarte en pleno con la cruz. Jesús para subir glorioso al Cielo tuvo que pasar por los tormentos de la cruz, supo ascender al nivel más alto de su estado victimario, no protestó ante el dolor, lo aceptó por la salvación de las almas.
Alma reparadora, debes tener como el centro de tu vida la Eucaristía, es el alimento que te hace fuerte, indestructible ante los ataques del demonio, te hace más sensible a las cosas de Dios; mientras tus pies pisan la tierra, tu corazón se eleva por ciertos momentos al Cielo.
Mi oración:
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén
FUENTE: LA HORA DE MARÍA de la Comunidad de Siervos Reparadores
