La Hora de María ha de ser para ti, la hora de la alegría y del regocijo en el Señor
101. La Hora de María ha de ser para ti, la hora de la alegría y del regocijo en el Señor
Apóstol de mi Inmaculado Corazón, déjame enternecer tu corazón con mi Amor y deslizar suavemente mis manos por tu cabello; déjame santificar tu alma con mi presencia y prepararte para el combate; déjame restaurar tu vida espiritual y enriquecerte con todas las gracias de Dios.
La Hora de María ha de ser para ti la hora de la alegría y del regocijo en el Señor; porque donde está Jesús estoy Yo, y donde estoy Yo, está mi Hijo.
Repara mi Inmaculado Corazón, porque sufro cada vez que el demonio tienta y hace caer a los sacerdotes y consagrados; sufro cada vez que las familias se desintegran por el divorcio y la infidelidad conyugal; sufro cuando los niños son maltratados física y psicológicamente; Satanás quiere destruir a las familias y a los jóvenes.
Me valgo de ti, apóstol de mi amor, para que con tu oración y fidelidad a la Hora de María, aplaques la ira de Dios y Él se compadezca por una humanidad pervertida, ausente de las enseñanzas de la verdadera Iglesia.
Apóstol de mi amor, repara por los pecados de tu familia y reclámale a Jesús su Misericordia Divina para tus seres queridos.
Déjame descubrirte un camino esperanzador, lleno de bendición; ya has cometido muchas torpezas en tu vida y no puedes cometer un error más, por eso sé dócil y atiende a mis consejos.
Alma reparadora, si eres perseverante a la Hora de María y compartes esta gracia con tus hermanos, haré que sientas dolor de haber ofendido al Sagrado Corazón de Jesús, y sientas un rechazo por el pecado; te haré fuerte ante la tentación y no dejaré que el demonio te haga daño.
Mi oración:
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén
FUENTE: LA HORA DE MARÍA de la Comunidad de Siervos Reparadores
Evangelio del día
Lectura del santo evangelio según san Mateo 11, 20-24
En aquel tiempo, se puso Jesús a recriminar a las ciudades donde había hecho la mayor parte de sus milagros, porque no se habían convertido: «¡Ay de ti, Corozaín, ay de ti, Betsaida! Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en vosotras, hace tiempo que se habrían convertido, cubiertas de sayal y ceniza.
Pues os digo que el día del juicio les será más llevadero a Tiro y a Sidón que a vosotras.
Y tú, Cafarnaúm, ¿piensas escalar el cielo? Bajarás al abismo.
Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que en ti, habría durado hasta hoy.
Pues os digo que el día del juicio le será más llevadero a Sodoma que a ti».