Repara por todo el tiempo que desperdiciaste en las cosas del mundo
LA HORA DE MARÍA
EVANGELIO DEL DÍA
Lectura del santo evangelio según san Lucas 8, 19-21
En aquel tiempo, vinieron a ver a Jesús su madre y sus hermanos, pero con el gentío no lograban llegar hasta Él.
Entonces lo avisaron:
"Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren verte".
Él respondió diciéndoles:
"Mi madre y mis hermanos son estos: los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen".
Palabra del Señor
157. Repara por todo el tiempo que desperdiciaste en las cosas del mundo
Ayuda a Jesús en la salvación de las almas y repara por todos los pecados de la humanidad; cambia tu manera de pensar y de actuar, y vive al estilo del pobre de Nazaret. Los Sagrados Corazones de Jesús y de María han de ser el mayor tesoro de tu vida, tu gran riqueza. Repara por todo el tiempo que desperdiciaste en las cosas del mundo; el pecado te tenía ciego y sordo, tu corazón ardía en las pasiones desordenadas, no pensabas en la vida eterna, estabas muy distante de Jesús, estuviste a punto de condenarte.
Repara el Corazón del Divino Reparador y dile de manera espontánea: "Amado Jesús mío, hoy he venido ante tu presencia celestial a implorarte tu Perdón y tu Misericordia. Reconozco que fácilmente me dejé engañar y seducir por el demonio, tristemente cometí infinidad de pecados y te crucifiqué de nuevo. Purifica mi alma con tu sangre preciosa y mantenme siempre unido a Ti. Gracias por esta oportunidad tan maravillosa que me concedes en este día, de reconocerme pecador. Con tu ayuda divina me propongo no volverte a ofender; tu gracia me basta para crecer en virtud y en santidad"
Te quiero enseñar, alma reparadora, que toda oración que brota de tu corazón es una oración agradable a Jesús; a Él se le habla de manera sencilla, con sinceridad, sin rebuscamientos.
Quiero enseñarte a amar y a reparar el Corazón de Jesús y mi Inmaculado Corazón, injuriados y ultrajados por los pecados de la humanidad.
Mi oración:
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén
FUENTE: LA HORA DE MARÍA de la Comunidad de Siervos Reparadores.